miércoles, 5 de diciembre de 2012

volar azotándose




ME MOLESTAN LOS BICHOS QUE VUELAN PERO QUE NO PUEDEN DEFINIR SU DIRECCION Y SE CHOCAN CON LAS PAREDES. ME DESESPERA.


Un cascarudo queriendo volver a la posición en la que puede caminar y de la que puede vivir. Un cascarudo que voló, feo, y cayó justo pobre de espaldas. Y ahora mientras yo escribo gasta su tiempo en mover las patas, quiere darse vuelta. Se le nota. Pero lo intenta con la única lógica de moverse para todos lados al mismo tiempo con lo único que puede mover que son las patas. Deberían tener resortes en sus.. PUDO!! Ahora está como con resaca. Nervios de no poder matarlo nomas del ruido que haría de haber nacido tan duro y tan poco práctico. Ahora lucha por su vida de nuevo. Hay también otro, que no escribiría cómo se ve por no serle injusta. Es muy delicado su movimiento, se esta muriendo, pero sigue sin saber adónde ir y eso lo hace ser una imagen triste, tengo olor a vomito. Cuántos bichos se mueren dados vuelta cada noche a la luz de cada fluorescente en cada estación de servicio mientras uno duerme sin más que con la preocupación de alguna especie de panda que seguro existe en tierras remotas y que seguro no puede tener más hijos y que entonces es una cuestión social porque sería algo así como que la humanidad lo puso de espaldas y el bicho está pataleando sin saberlo, entonces colaboramos con Greenpeace. Todo porque los escarabajos son feos y duros y vuelan sin dirección y por eso los dejan morir fácil, porque son muchos, en cada estación de servicio, cada noche. La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. La gente silenciosa da miedo, a veces.